
La sociedad se ha transformado al igual que el estatus de la mujer y la idea del matrimonio. A la par, la costumbre de las Catherinettes se ha ido perdiendo en general. Sin embargo, cada 25 de noviembre en París las Catherinettes y los Nicolas (solteros y solteras involucrados en el mundo de la confección y el diseño de moda) se reúnen en la Alcaldía. Celebran ese día con regalos que reciben de sus jefes, y van ataviados con un sombrero elaborado por sus compañeros de la casa de moda especialmente para la ocasión.

Hacer un voto es una costumbre tan antigua como el concepto de lo divino. La sola idea de creer en lo sagrado, atribuirle un poder de trascendencia y solicitarle su intercesión para que algo ocurra, es hacer un voto. Cuando esta petición se vuelve pública y tangible, se transforma en un EX VOTO. La historia de la humanidad nos regala ex votos tan hermosos como los "milagritos de alpaca", cuyo origen se ha rastreado hasta las primeras culturas del Mediterráneo. Las pinturas en tabla o metal que vemos en los muros de los templos en México, mejor conocidas como Ex Votos, tienen forma rectangular. Sin embargo, para mi, son expresiones redondas -completas en sí mismas- en varios planos, el metalingüístico y el metafísico, cuestión que merecería otro post.
¿Compromisos con un hombre? ¿Con una mujer? Tal vez. Nuestro tiempo es el de los discursos a fuego cruzado. Por una parte el matrimonio, como los presidentes - y disculpen la burda comparación- se vuelve cada día más impopular. Y por otro lado, aumenta la presión social de tener pareja a costa de lo que sea, como si no tenerla fuera una enfermedad parecida a la tuberculosis. En medio están Catherinette y Nicolas con su sombrero y sin saber hacia dónde correr. Mientras ven pasar el fuego cruzado de los discursos hay algo que permanece silencioso, vivo y de apariencia constante como un estanque: la tradición, palabra que significa traer diciendo o traer haciendo. Las tradiciones son actos sociales de eficacia incuestionable: reúnen lo disperso, resignifican el presente, refrescan el pasado, replantean la visión del futuro... No importa de dónde provenga la tradición si funciona para devolvernos una idea más viva y esperanzadora del mundo. El amor aprendido, aunque no lo parezca, también podría ser una tradición.
¿MATRIMONIO? ¿COMPROMISO? ¿PAREJA? ¿SOLTERÍA?
Lo verdaderamente histórico es que podamos hacer comunidad, que nos reunamos para fabricar nuestro sombrero ex voto y lo carguemos de un significado íntimo. Con él podemos decir "soy esto", "pido esto a la vida", "así es la belleza", "tengo ganas de esto" "no me parece lo otro", etc. Los abuelos, los padres, incluso nosotras mismas repitiendo los esquemas aprendidos, hemos respondido a las preguntas que otros se hicieron acerca de su existencia, no de la nuestra. Tal vez algunas preguntas sean las mismas pero se plantean desde otro lugar.
¿Qué le pides a tu dios-idea en el día de las Catherinettes?
UN POCO DE INSPIRACIÓN